la manipulación emocional

Constantemente, todos somos manipulados por alguien en distintos momentos de nuestra vida, y a la vez somos manipuladores de otros.

Diariamente somos victimas de coacciones mas o menos encubiertas por parte de nuestros jefes, amigos, familiares, conocidos, que nos manejan como marionetas humanas sin que nos demos cuenta, y al mismo tiempo tratamos de manejar a otros, mas o menos conscientemente

Estas afirmaciones que no tienen por que tener necesariamente un sentido negativo, siempre y cuando seamos conscientes de esta manipulación y seamos capaces de permitirla, sin que sobrepase nuestras “fronteras o limites personales” pudiendo ser capaces de mantener o disponer de una “puerta de escape” que nos permita recuperar el terreno voluntariamente perdido

Dejarnos manipular siempre es una decisión personal voluntaria, a la que ponemos incluso objeciones a modo de excusa personal y que llegamos a creernos a fuerza de repetírnosla o repetirla frente a los demás. Frases como “y que voy a hacer” etc

Nadie te impone nada, ni la sociedad ni los individuos que te rodean, únicamente eres tu quien da permiso a los demás, para tomar el control sobre tu vida.

El manejo personal mas frecuente viene precisamente de las personas que mas queremos. Constantemente dejamos que nos manipulen emocionalmente con frases como “si me quisieras no harías esto” (a modo de castigo emocional) o “que bien, hiciste lo que te pedí, ¡cuanto te quiero!” (a modo de premio)… cuantas veces hemos cedido a requerimientos injustos con tal de que no nos retiren la palabra o un abrazo, por miedo a provocar una discusión… ¿cuantas veces han utilizado contigo el sexo (o la falta de él) como arma de extorsión?

Incluso, la publicidad que recibes a cada momento te manipula el inconsciente, haciéndote gastar ingentes cantidades de dinero y haciéndote creer que necesitas pisos, que necesitas coches, que necesitas ropa de marca, que necesitas rejuvenecerte, que necesitas… cuantas necesidades psicológicas innecesarias…

Organizas tu vida en función a un horario laboral que “alguien” te ha forzado a aceptar, ya sea por miedo a perder tu trabajo u otro tipo de “mas o menos veladas amenazas y coacciones”

Y después de leer todo esto ¿aun crees que eres libre? Desde luego eres libre de auto-engañarte y continuar haciendo lo que otros quieren, dejándote manipular, para controlar tu tiempo, tu vida tu conducta… pero sé consciente de ello

Puedes construir tus relaciones de forma sana, sin manipular ni dejarte chantajear emocionalmente por los demás. A largo plazo, resultarán incluso más gratificantes